Artículos de opinión

Los centros educativos de FP necesitan reinventarse.

LOS CENTROS EDUCATIVOS DE FORMACIÓN PROFESIONAL NECESITAN REINVENTARSE PARA ADAPTARSE A LOS NUEVOS RETOS DE LA ECONOMÍA GLOBAL.

                                                                                                                                                            Ernest Castelló

Doctor en Ciencias de la Educación. Universidad de Valencia

Últimamente, podemos escuchar en diversos medios de comunicación, la importancia de la formación profesional para mejorar la inserción laboral y el desarrollo económico del país cuando todos sabemos que no hace mucho era la oveja negra del sistema educativo.  Dicho en otras palabras, a quienes, supuestamente valían, se les orientaba en el colegio para estudiar el bachiller y a quienes no, se les decía que se encaminaran a la FP.

En este artículo de opinión, primero empezaré dando algunos datos que reflejan la situación de la FP en España en comparación con otros países de la OCDE y luego comentaré algunas líneas de trabajo que considero deberían analizarse para adaptar la dirección y gestión de los centros educativos que imparten FP a los nuevos retos de una economía global.

La OCDE ha recomendado a los países que hagan una apuesta firme por la Formación Profesional y en especial por la FP Dual (modalidad que combina la formación recibida en un centro educativo con la actividad práctica en las empresas) ya que mejora su formación y facilita notablemente el acceso del alumnado al mercado laboral.

Este organismo también alerta de que los países más avanzados en el sistema de aprendizaje de FP Dual como Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, presentan un bajo desempleo juvenil y menor tasa de población que ni estudia ni trabaja (NINIs).

Entre los países de la OCDE, el 15,1 % de las personas jóvenes en el rango de edad de los 18 a 24 años, no estudian y están desempleadas o inactivas, porcentaje algo superior al de la UE22 (13,3 %). En el caso de España, esta proporción es muy superior (19,9%), frente a los Países Bajos (7,6), Alemania (8,1), Noruega (8,8) y Suecia (9,4) que están por debajo del 10 %. Se puede ver una relación directa entre las bajas tasas de paro de estos países y la FP dual.

Según los datos recogidos en el informe: Panorama de la Educación, indicadores de la OCDE 2021 en España solamente el 23,2% de los mayores de 18 años tiene como titulación máxima la ESO o un título de FP de Grado Medio, mientras que la media de la OCDE alcanza el 42,5% de la población y el 46% en la UE22.

Según este informe de la OCDE: Las tasas de desempleo en España son de las más altas de los países analizados y, para todos los niveles de formación, son más elevadas que las de la media de países de la OCDE y de la UE22. 

Según datos de Eurostat (Oficina Europea de estadística), España es líder en desempleo juvenil, la tasa de paro es la más alta de todos los países miembros de la Unión Europea, duplicando la media de la UE. España alcanza el 38% de paro juvenil y la media está en 17,1%, es decir casi cuatro de cada diez menores de 25 años en España están en paro.  La FP DUAL se plantea como una solución estratégica clave hacia esta lacra de paro juvenil.

Según datos de 2021 del Ministerio de Educación y FP, las matrículas del alumnado de Formación Profesional, han aumentado significativamente en los últimos cinco cursos, un 28,7% en su conjunto. La FP Básica se ha incrementado en un 22,7%, el Grado Medio un 14.7%, el Grado superior un 43.3% y destacar la subida importante del régimen de FP distancia un 132,3%.

Hay otros datos importantes en el informe del Ministerio de Educación que dan importancia a la FP: contando todas las enseñanzas, el 51,8% de los graduados en Grado Medio continúa formándose: además del 47% que se matricula lo hace en un ciclo de Grado Superior, el 3,2% lo hace en otro ciclo distinto de Grado Medio, solo el 0,5% lo hace en Bachillerato, y el 0,3% en la Universidad. Se está notando cada año la preferencia de los estudiantes de la elección de la FP por encima del Bachiller. La elección de ciclos de grado superior frente a los estudios universitarios cada vez se está notando más entre las preferencias de los alumnos de bachiller por dos razones principales: el ciclo superior es de dos años frente a los 4 de una carrera universitaria, lo que supone un acceso al mercado laboral más a corto plazo, y además desde el ciclo superior se puede acceder a la universidad. Tanto la FP de grado superior como la universidad pertenecen a la educación superior en España.

Destacar también que el 66,2% del alumnado matriculado en FP Dual de Grado Superior trabaja al año de graduarse, frente al 49,9% de los estudiantes que no han cursado esta modalidad.

Líneas de trabajo en los centros de FP en España.

Si queremos adaptar la dirección y gestión de los centros educativos de FP para hacer frente a las exigencias del mercado laboral (hay profesiones que todavía no existen) y de la economía internacional, considero que necesitamos abrir líneas de debate y de trabajo. Propongo diez claves que considero relevantes, aunque podrían ser más.

La primera es la separación de centros de ESO / BACHILLER de los centros que imparten FP. Deberían ser solo centros de FP y no mezclar la dirección y gestión de unos con los otros. Pongo un ejemplo: en los claustros de estos centros el 80% o más se dedica a hablar de problemas y gestión de la ESO y bachiller, y el 20%, o menos, de la FP. La problemática de la FP es muy distinta y se ha de tratar de forma separada. Hay muchos proyectos que se están haciendo en los centros de FP que requieren tiempo y recursos humanos, materiales y económicos. Por poner otro ejemplo, actualmente hay una disputa por los escasos recursos económicos y materiales que llegan al centro para ver quién se queda con ellos y también hay un problema grave en estos centros compartidos que es la escasa disponibilidad de aulas, debido a que las matrículas de FP crecen año tras año, y se necesitan aulas, los centros están saturados y sin espacios para aulas taller de FP. Han de crearse centros de FP especializados o integrados separados de la ESO y el Bachiller.

La segunda línea de trabajo es la simplificación y adaptación del currículo de los títulos de FP. El contenido del currículo en FP es inmenso y obsoleto y en muchos casos no tiene en cuenta las necesidades de las empresas. Los centros de FP deberían tener la flexibilidad suficiente de adaptación para que el departamento de la familia profesional correspondiente, en función de las necesidades detectadas por las empresas, donde firman convenios de colaboración para realizar las prácticas, pudieran seleccionar los contenidos y criterios de evaluación.

Los contenidos curriculares han de actualizarse anualmente según las necesidades de las empresas, no pueden venir impuestos por un departamento de legisladores ajenos a la realidad del entorno productivo. Estos contenidos educativos han de ser flexibles también a cada zona o territorio donde está ubicado el centro de FP, ya que hay características profesionales particulares por zonas geográficas. Por ejemplo, en los ciclos de FP de comercio, transporte y logística internacional con prácticas en empresas en los programas Erasmus, las necesidades de conocimientos varía entre empresas de España y de otro país. Los centros de FP necesitan cooperar con empresas de otros países para adaptar o ampliar sus contenidos educativos con vistas a enviar alumnado en prácticas.

El problema que tiene el profesorado, es que se tiene miedo a que desde inspección educativa les pueda llamar la atención por no cumplir con el RD del título si no se imparten en clase todos los contenidos que aparecen en la normativa, se sienten muy atados por dicha legislación que hay que cumplir. Ya sabemos que un centro educativo pertenece a una organización burocrática que es aquel lugar donde todo está prohibido excepto lo permitido, que es obligatorio, es decir lo contrario a facilitar la innovación tan importante que requiere la FP.

Una tercera propuesta de trabajo está relacionada con la inversión en la modernización de centros de FP. El Consejo de Ministros a propuesta del Ministerio de Educación y Formación Profesional, aprobó en el mes de mayo de 2022 la distribución a las comunidades autónomas de más de 1.200 millones de euros destinados a impulsar la Formación Profesional. De ellos, unos 393 millones se dedicarán a acciones del Plan de Modernización de la Formación Profesional y 846,5 millones a la formación de trabajadores empleados y desempleados. El Ministerio de Educación y FP destinará más de 193 millones a la creación de 88.400 nuevas plazas de FP, entre ellas 33.000 bilingües, y cerca de 180 millones a la acreditación de competencias profesionales. Otro de los ejes de actuación del Plan de Modernización es la conversión de aulas en espacios de tecnología aplicada donde se destinarán unos 13 millones de euros.  

Esta inversión está bien, pero no tenemos datos de las necesidades reales de espacios y tecnología para adaptar los centros educativos de FP a la exigencia del mercado laboral y poder ofrecer recursos educativos al profesorado y alumnado. Por ejemplo, en los centros de FP que conozco personalmente he podido comprobar que no funciona bien el internet, los ordenadores están claramente desfasados, hay una sola impresora para 12 profesores del departamento, no hay aire acondicionado, los programas de gestión que utilizan las empresas no están disponibles ni operativos en los centros educativos.  Otro ejemplo es el de los ciclos de mecánica del automóvil donde se siguen reparando coches de hace 50 años, etc. La renovación de las aulas tradicionales en aulas que fomenten metodologías de aprendizaje basado en proyectos, espacios donde se fomente la creatividad y la innovación, es clave para los centros de FP. Si un estudiante de FP ha de compartir aula con uno de bachiller o de la ESO, está claro que no estamos simulando un entorno laboral en el aula, el cual es fundamental para la formación profesional. Necesitamos crear entornos de aprendizaje lo más parecidos a un lugar de trabajo.

En esta línea de trabajo se debería hacer un estudio de la aplicación de esa inversión económica en FP y comprobar si realmente se han cubierto las necesidades de las aulas y de los centros de FP. Considero que hay una falta de datos fiables y precisos, además de accesibles, para poder valorar las necesidades reales y el grado en el que se han cubierto dichas necesidades con los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Ministerio. De momento, en mi centro educativo de FP y en otros que conozco, seguimos con la misma aula que hace 20 años, casi todos los profesores del departamento estamos trabajando con portátiles traídos de casa porque los ordenadores no funcionan adecuadamente. Tampoco se dispone del software adecuado ni internet que funcione correctamente.

Una cuarta línea de trabajo: El derecho a una orientación profesional personalizada. La nueva ley orgánica 3/2022 de ordenación e integración de la FP establece la importancia y derechos del alumnado a la atención personalizada para mejorar las perspectivas de empleo o trabajo autónomo, incluyendo la orientación y ayuda para la formación continua a lo largo de toda la vida, así como la formación durante las transiciones profesionales, que establece el Pilar Europeo de Derechos Sociales. El acceso a la orientación profesional, así como una orientación, formación y readaptación profesionales respetuosa con la igualdad de oportunidades y el principio de igualdad de trato, que establece la Carta Social Europea.

La orientación profesional es el medio que permite unir los talentos del alumnado con sus aspiraciones profesionales y las distintas alternativas del mercado laboral, hay profesiones que todavía no existen y que en los próximos años irán surgiendo, para ello la orientación profesional adecuada permitirá posibilitar la empleabilidad de los estudiantes de FP en el futuro.

Se desprende de la nueva ley de FP en el art. 99 y 100 la importancia de los centros educativos de FP de ofrecer un servicio de orientación profesional de calidad. Considero que se hace imprescindible su correcto funcionamiento a la hora de orientar y preparar al alumnado antes de realizar las prácticas en empresas, ya que las necesidades y expectativas de cada alumno/a son distintas y no podemos tratar a todos por igual. La elección de hacer las prácticas, en una u otra empresa, condiciona u obstaculiza su carrera profesional. Es clave la relación con las empresas conveniadas para hacer las prácticas a fin de que este servicio de orientación sea eficaz. Los servicios de orientación en los centros educativos están enfocados al alumnado de la ESO/Bachiller desde un enfoque de orientación académica y no profesional como requieren los centros de FP. Se debería establecer esa figura de orientador en la FP y asignar un horario semanal a esa tarea tan importante.  A fecha de hoy, esta tarea se está llevando a cabo de forma altruista por el profesorado fuera de su horario laboral.

La quinta línea de estudio es la cooperación entre los agentes implicados en la FP. Los centros educativos no son espacios cerrados, su crecimiento y desarrollo depende de su relación con el entorno exterior, con el tejido empresarial. Administración educativa, centros educativos, Ayuntamientos y empresas han de trabajar en coordinación para adaptar la formación profesional a los nuevos retos cambiantes de una economía globalizada. No podemos seguir encerrados en el aula solo con la pizarra y nuestros alumnos. El crecimiento y desarrollo dependerá de cómo interactuemos con el exterior. Se hace necesario, ahora más que nunca, que los centros educativos compartan las mejores prácticas y para ello se han de crear espacios para compartirlas, hay que hacer más benchmarking educativo/empresarial. El sistema educativo no puede seguir dando las espalda a la realidad empresarial.

La sexta línea de trabajo está relacionada con la figura del profesorado intraemprendedor. Según aparece en el Foro Económico Mundial, los intraemprendedores son los trabajadores que contribuyen de forma notable al crecimiento y desarrollo de las empresas, pero por desgracia, la mayoría de las organizaciones no están preparadas para apoyarles ya que piensan “fuera de la caja”. Lo habitual es que muchos profesores no den a conocer sus ideas por miedo a no ser entendidos por sus mandos intermedios, con el riesgo de que dichas ideas se guarden en un cajón y no lleguen a hacerse realidad.

Es un problema en aquellos centros educativos en los que la gestión del talento es papel mojado. Los intraemprendedores o personas con iniciativa y creatividad molestan al status quo de muchos, de ahí que es necesario ayudarles y darles oportunidades para presentar sus ideas y financiación adecuada a los proyectos. La gestión del talento es un problema también de cultura organizativa, de potenciar y apoyar a las personas que aportan ideas.  De lo contrario estamos perdiendo capital intelectual, muchos profesores/as pasan por los centros educativos con grandes ideas, que no se quedan en el centro y se marchan con ellos. No hay en los centros educativos un plan de reconocimiento y recompensa de las buenas ideas, al contrario, los intraemprendedores o profesores que innovan, da la sensación, en ocasiones, que más bien son molestos para muchos compañeros y equipos directivos ya que rompen la comodidad.

Como dice Nelson Abdul presidente de la organización vivir mejor: “Para generar conversaciones alrededor del intraemprenderismo debe liberarse de las doctrinas tradicionales que gobiernan su estilo de dirección, puesto que uno de los errores que afectan la generación de nuevas ideas es la ortodoxia de algunos líderes que insisten en hacer todas las cosas de una manera tradicional o racional, y esto no funciona en el mundo actual. Conversar soló desde la lógica que otorga la experiencia puede limitar la percepción de nuevas oportunidades, de cambios radicales y de soluciones diferentes a las problemáticas de vieja data.  La percepción separa al innovador del dogmático. Por lo cual, la regla de conversación con estos generadores de ideas es la apertura mental y emocional frente a lo que proponen.” 

No puede haber innovación si no se crean espacios donde se fomenten entornos de aprendizaje. Por ejemplo, tenemos la empresa Google, todos han escuchado hablar de esta empresa caracterizada por la innovación y tecnología. Sin embargo, Google es más que oficinas bonitas, flexibilidad organizacional y motivación a los empleados. Está centrada en fomentar habilidades de liderazgo e intra emprendimiento en capital humano.

Por eso, entre sus estrategias corporativas se encuentra ofrecer un 20 % del tiempo laboral a la exploración de áreas que le interesen, a la generación de ideas y desarrollo de proyectos en la empresa.

La séptima línea de análisis es la formación del profesorado en la sociedad 4.0. La sociedad 4.0 implica una nueva revolución educativa que combina operaciones con tecnologías inteligentes que los centros de FP necesitan empezar a utilizar y adaptar a su realidad de oferta formativa. Esta revolución está marcada por la aparición de nuevas tecnologías como la robótica, la inteligencia artificial, la realidad inmersiva, la nanotecnología y el Internet of Things (IoT), simuladores, entre otros. Los centros de FP están todavía muy lejos de situarse en la sociedad 4.0, más todavía cuando en dichos centros siguen teniendo la misma infraestructura que hace 30 años. Se requiere invertir en la FP no solo en tecnología de este tipo, sino en el desarrollo de competencias digitales del profesorado y equipos directivos. Todo ello sin perder nunca de vista que la formación profesional de los docentes, en este ámbito, debe contemplar el plano científico específico, así como la imprescindible competencia pedagógica.

La octava línea de trabajo está relacionada con potenciar las figuras del coordinador y tutor de prácticas en empresas. Es necesario reconocer la importancia de estas figuras en el centro educativo, no es suficiente con asignarles 3 o 4 horas a la semana de dedicación a la gestión de las prácticas, relación con empresas y alumnado, gestión de la documentación, etc, hay que valorar la importancia que tienen en los centros educativos y asignarles más tiempo, sobre todo si consideramos que la relación entre centro educativo y empresa ha de ser más estrecho a la hora de analizar perfiles profesionales, contenidos curriculares a adaptar, tecnología a compartir, y todo el papeleo que ello conlleva a la hora de organizar los convenios y gestión de las prácticas del alumnado.

La novena consiste en hacer organizaciones educativas de FP más ágiles (Lean Organization) y orientadas al aprendizaje (Learning Organization). La organización del sistema educativo fue diseñada en el siglo XIX modelado por el interés de la industria donde las escuelas siguen estando organizadas como si fueran fábricas: tienen timbres que avisan de entrada y salida, instalaciones separadas por departamentos, especialización por asignaturas, educamos a los niños por lotes (edades).  El modelo de organización sigue siendo lineal, cuya principal característica es la autoridad única del superior sobre sus colaboradores, típico en las organizaciones militares. La comunicación entre los cargos existentes en este tipo de organizaciones se realiza a través de las líneas que existen en el organigrama. La obligación de obedecer a la escala jerárquica hace que la comunicación se vuelva indirecta, lenta y esté sujeta a intermediarios y distorsiones de comunicación.

Los centros educativos de estas organizaciones se fragmentan en departamentos para poder mejorar el control de las personas debido principalmente a la falta de confianza y al miedo de perder el control sobre la organización. Pero en la era actual del conocimiento este tipo de estructura organizativa no funciona ya que genera ineficacia, déficits en la   comunicación interna, mal clima laboral, no se aprovecha el talento de las personas, ni se promociona la creatividad.  la innovación, etc.

Estamos en la era que manda el talento y las organizaciones educativas para que puedan seguir creciendo necesitan compartir y gestionar ese Know How o saber hacer (learning Organization). Los centros de FP han de trabajar cooperando y no compitiendo.

Necesitamos reinventar las organizaciones educativas, hacerlas más ágiles y con menos burocracia (Lean Organization). Para ello hemos de pasar de una organización por departamentos a una por procesos, donde, a nivel operativo, desaparezca la figura de los jefes de departamento, coordinadores de área, jefatura de estudios y aparezca la figura del responsable de procesos. Es en estos procesos de enseñanza y aprendizaje donde se genera el valor en las organizaciones educativas para los distintos grupos de interés: alumnado, familias, sociedad, empresas, etc.

La última línea de trabajo que propongo es establecer una cultura por la mejora continua a través de la evaluación de la calidad en los centros de FP. En el titulo X de la Ley Orgánica de FP trata el tema de evaluación y calidad de la FP. En concreto en su artículo 111 se establecen los objetivos y características de la importancia de la evaluación de la FP.

El problema de la gestión de la calidad en los centros educativos (como en cualquier organización pública o privada) no es de leyes o de normas (ISO 9001, ISO 45001, 14001, etc.), ni modelos de calidad (EFQM, EQAVET, SERVQUAL), es un problema de cultura por la mejora continua. Es un error muy grande por parte de la administración educativa tener como objetivo que los centros educativos dispongan de un sello de calidad colgado en la pared, como si fuera el fin último o este sello garantizara que el centro educativo ha adquirido una cultura por la mejora continua. Está claro que estos modelos y normas son un buen referente, pero no es suficiente, antes hay que abonar el centro educativo con una formación que ayude a prepararse mentalmente, a concienciar qué significa realmente la introducción de estos sistemas de gestión de la calidad, de lo contrario, es crónica de una muerte anunciada. La gestión de la calidad no es responsabilidad del coordinador de calidad, es de todos y ha de estar liderada por el equipo directivo, si este no se implica será un fracaso la implantación de sistemas de calidad. Una de las características de los modelos y normas de calidad es la organización por procesos, y los centros educativos siguen organizándose por departamentos, de qué sirve tener el sello de calidad en la pared, si en el fondo seguimos funcionando igual.

Después de más de 20 años dando formación en centros educativos sobre este tema, he podido comprobar la alta rotación de responsables de calidad en los centros educativos, debido principalmente a que no hay una cultura en torno a la mejora continua y la figura del coordinador y equipo de calidad no está reconocida ni valorada suficientemente por parte de la administración educativa y la alta dirección de los centros, suelen ser profesores que de forma voluntaria y con apenas una o dos horas a la semana, se espera que organicen el centro educativo bajo un sistema o modelo de calidad, es otro ejemplo de que no se ha entendido lo que significa el concepto de una cultura de excelencia.

Como dijo Aristóteles, 384-322 a. c: «La excelencia, no es un acontencimiento sino más bien un hábito.«

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